Un espacio de integración a través de la afectividad consciente
Nuestros sentidos están adormecidos por el hábito y la falta de atención.
Generalmente percibimos según nuestras creencias y eso condiciona nuestra experiencia vital.
El camino hacia un estar bien, que es de lo que se trata curarse, implica despertar del letargo, percibir nuestra vibración esencial, que es la música del universo y dejar que la energía circule con libertad.
El amor es el perfume que emana de esta consciencia.
Los tantrikas desde hace milenios se dedican a percibir la trascendencia en cada acto ordinario. En esta percepción está nuestra oportunidad de vivir en el jardín de las delicias.
Inspirados en el maestro iluminado Osho, la fuente de toda nuestra metodología es la consciencia y la meditación.
Principalmente, trabajamos la percepción sensorial (vista, tacto, olfato, gusto, oído), la propiocepción (percepción de sí mismo), la respiración, el vínculo con el propio cuerpo, con la vida, con los otros.
El camino de la percepción sensible no es teórico, sino vivencial.
Si quiere conocer nuestro trabajo acérquese. La propuesta de actividades es variada y como siempre “el milagro es comenzar."
Con amor,
Nataraj |