Nuestro Maestro: Osho
Rajneesh Chandra Mohan Jain, 11 de diciembre de 1931 – 19 de enero de 1990), fue un maestro espiritual hindú.
En los años sesenta se hacía llamar Acharya Rajneesh, en los años setenta y ochenta Bhagwan Shree Rajneesh y en los noventa Osho. Vivió en la India, y durante otras temporadas, en Estados Unidos, inspirando el Movimiento Osho.
Actualmente, existen innumerables centros en todo el mundo que ponen en práctica sus enseñanzas y las herramientas de desarrollo de la consciencia diseñadas por el Maestro Osho.
En casi todas las terapéuticas corporales del mundo se utilizan recursos diseñados por este maestro como la Meditación Dinámica, y las técnicas de respiración.
El tantra como práctica en esta era, desde la búsqueda espiritual de Tantranz, toma la guía del Maestro Osho, ampliando la perspectiva tántrica del esoterismo original, hacia un encuentro de la consciencia en cuerpo y alma habilitada para todos las personas que quieran acceder al desarrollo de su pleno potencial.
Enseñanzas
Las enseñanzas de Osho se centran en abordar, desde distintos ángulos, el desarrollo de la conciencia humana hasta alcanzar el grado conocido en tradiciones varias como iluminación. En su discurso, Osho utiliza las enseñanzas de los maestros de distintas épocas, tales como Krishná, Buda, Jesucristo, Lao Tse, Sócrates, Heráclito, George Gurdjieff, etc., para acercarse desde distintos puntos de vista a la cuestión de la iluminación.
Sin embargo, según Osho, su mayor fuente para hablar de la conciencia humana era la experiencia propia: su conciencia se había expandido hasta alcanzar la iluminación a los 21 años.
De acuerdo a su enseñanza, la fuente de la desdicha del ser humano reside en el desconocimiento de su propia naturaleza. Los individuos identifican su “yo” con lo percibido por sus sentidos a todos los niveles. La identificación se produce tanto a nivel físico, con el cuerpo, como a nivel mental, con los pensamientos, y a nivel emocional, con los sentimientos. En cambio, según Osho, la naturaleza verdadera del individuo reside en su conciencia, o la capacidad de atestiguar lo percibido por los sentidos.
La conciencia, o la capacidad de atestiguar, emerge como consecuencia de la práctica de la meditación. La meditación, que puede practicarse por medio de técnicas de lo más variadas, permite al individuo trascender la identificación con el ego, desechando las proyecciones de identidades falsas creadas por la mente.
A lo largo de varias décadas, Osho pronunció muchos discursos, contestando a las preguntas de sus miles de discípulos. Estos discursos fueron recogidos en numerosas cintas de audio y video. Sus más de 100 libros han sido publicados en varios idiomas y continúan editándose en la actualidad (años 2000). |